Consejos para nadar en el mar

Guillem Rojas – La natación y especialmente nadar en el mar es el talón de aquiles de muchos triatetas,  sobretodo de aquellos que no practicaron las artes acuáticas en algún cursillo de pequeños. A pesar de ello, no está todo perdido y con esfuerzo y constancia se puede llegar a tener un nivel en el agua suficiente como para que deje de ser nuestro sector “pesadilla”.

El primer paso que hay que dar es mental. Hay que autoconvencerse. Nadar no es como correr o montar en bici. En el agua ni más ni más fuerte conllevan siempre una mejoría.  El primer paso es aprender a nadar relajado, ya sea en la piscina o en el mar. Notar el agua va a ser la piedra más grande y difícil de sortear en el camino para nadar bien. Muchas veces podemos preguntarnos por qué una persona que está menos en forma, que tiene menos fuerza o que nada con una técnica aparentemente peor va mucho más rápido que nosotros.

nadar en el mar y como nadar correctamente en el mar

La respuesta es fácil: porque coge más agua. ¿Cómo lo podemos conseguir? Es necesario pasar de centrarnos en nadar rápido y empezar a sentir la densidad del agua y la posibilidad de apoyarnos en ella. Tenemos que ser capaces de notar que ese cambio que nos ha dicho nuestro entrenador se transforma en una mayor sensibilidad con el agua y consecuentemente una mayor facilidad para nadar.

Una vez  conseguido esto, tarea sencilla o complicada dependiendo cómo nos lo tomamos, debemos prepararnos para la competición que normalmente será en el mar; un lugar en el que con frecuencia, todas aquellas inseguridades, miedos y errores se magnifican sin control. Como hemos dicho, tenemos que ir paso por paso y no empezar a competir en mar abierto si no tenemos la capacidad para nadar de una manera relajada y confiada. Una vez hayamos llegado a este punto, hay que tener claro que el mar no es la piscina, pero tienen ciertos parecidos. Todo nuestro conocimiento adquirido entre carriles sirve igual, exceptuando que deberíamos fijarnos en algunos aspectos que se suman a todos ellos.

En el apartado extranatatorio hay muchas cosas a tener en cuenta. Detalles como unas gafas empañadas, no saber el recorrido o no haber comprobado la salida pueden producirnos estrés y algún que otro contratiempo. Debemos ser responsables de todo. Si tenemos nuestro entorno controlado, cualquier imprevisto tendrá una solución fácil. Es básico seguir un buen rumbo sin desviarse; para ello miraremos tantas veces como haga falta y comprobaremos con regularidad que estamos nadando en la dirección correcta. Desviarnos del rumbo correcto hará que perdamos mucho tiempo por lo que vale la pena nadar un poco más lento cada 100 metros y aumentar las veces en las que miramos a nuestro destino. Esto se tiene que practicar: sacaremos la cabeza lo justo para ver lo que hay delante, sin respirar, no hace falta sacar hasta la boca.  Una vez el brazo ya va hacia delante giraremos la cabeza para respirar de forma lateral como de costumbre. Con esto ahorramos energía al no levantar demasiado la cabeza.

Otro aspecto muy importante a tener en cuenta es la posición que cogeremos en la salida. Tiene que ser la correcta, ni con triatletas más rápidos o más lentos que nosotros. Podemos guiarnos por la posición de un compañero más experto o mirando los ritmos aproximados en otras ediciones. Si ya en el agua nos encontramos con una situación de estrés es muy aconsejable coger una línea exterior evitando a la gente y nadando unos metros de más que nos permitirán ir mucho más relajados.

Natatoriamente hablando, hay que respetar las normas básicas de piscina: vascular, brazada larga, codos altos, acompañar con los pies, pero el mar es menos exigente en ese aspecto y podemos ir un poco mas “a saco”. No tenemos nada que hacer si luchamos contra las olas por lo que tenemos que intentar ir a su ritmo, con una frecuencia alta y sobretodo constante. Si vemos que tragamos mucha agua podemos utilizar el lado “malo” de respiración, de este modo las olas no nos molestarán tanto. Si aparte de nadar en el mar vamos con neopreno, la cosa es más fácil. Simplemente hay que grabarse en la cabeza: brazadas largas, rápidas y cogiendo agua.

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