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Prorunners en la Desert Run 2015

Prorunners En La Desert Run 2015

Desert Run 2015

Pocas veces asisto a carreras en la que no esté pisando el asfalto, dando zancadas, con un dorsal enganchado a mi camisetas de competir. Pero el pasado fin de semana, estuve en una carrera en uno de los sitios más bonitos del mundo. Estoy hablando de la Desert Run, que se disputa en el Sahara. Una carrera de 62km partido en tres etapas de 15km, 21km y 26km, corriendo por tierra, dunas y piedras mientras que podemos gozar del paisaje peculiar y precioso que nos ofrece.

La primera vez que estuve aquí, hace tres años, tuve mi dosis de sufrimiento. Aun estando en octubre, las temperaturas son altas y aunque el terreno no es demasiado técnico, sí que hay unos cuantos tramos de dunas que vacían tus depósitos de energía. Sin embargo, durante la edición de este año he podido comprobar lo que es sufrir de verdad.

Estando en varios avituallamientos de la Desert Run, he visto pasar a decenas de personas, algunos desconocidos, pero muchos conocidos, compañeros y compañeras de entrenamiento que coincidimos semanalmente en el Club. Evidentemente, para poder seguir los entrenamientos en Prorunners, independientemente del nivel o la intensidad a la que corres, tienes que tener un carácter de autosuperación y mejoría. Pero lo que me han demostrado los 14 socios Prorunners que corrieron alguna, o todas las etapas de la Desert Run, es que tienen una fuerza mental asombrosa.

No os asustéis, no es la típica crónica donde se repiten las más que saturadas palabras de ‘’bestia’’ ‘’monstruo’’ ‘’fiera’’ ‘’crac’’ o ‘’máquina’’. Lo que quiero transmitir es diferente. Cuando Chema Martínez pasaba cada etapa con varios minutos de ventaja al segundo, no cabe duda de que estaba cansado. Pero más cansados estaban nuestros compañer@s de club que estaban corriendo cualquier etapa. Y no sólo eso, ya que mentalmente es mucho más duro para ellos que no para el corredor profesional o experto. A ver si me explico. Siendo realistas, en el club, salvo nuestros trainers Guillem, Llorenç o Helena, los demás somos del montón. No tenemos esa facilidad de correr, ni las capacidades físicas de los atletas profesionales ni la disponibilidad horaria para poder entrenar durante horas e intentar llegar a serlo. Cuando el cuerpo empezó a decir basta, para, stop, no sigas… Ellos siguieron, no con el cuerpo, sino con la mente y el corazón, superándose paso tras paso.

De todo esto he aprendido una cosa y esa es que cuando nuestros socios se proponen algo y lo quieren conseguir, lo consiguen.

Felicidades chic@s.

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